Sin móvil, por favor

Sin móvil, por favor.

Sin móvil, por favor.  Móviles, ¡no gracias!

Espero que muchas embarazadas lean estas líneas porque hay que evitar la primera vez y hay que tenerlo en cuenta antes de que nazca tu bebé.

Darle un móvil a un bebé que todavía viaja en su carrito es un error enorme. El bebé necesita estímulos y… ¡los tiene! Un bebé es una personita que tiene tanto en la calle por descubrir, tanto por ver, por escuchar, por oler, … y, en lugar de dejarle descubrir el mundo y que aprenda en él, dándole una pantallita solamente conseguimos embobarlo.

Yo comparo esta costumbre con un vicio. Si no hay una primera vez, no hará falta ninguna. Si se empieza, se sigue, se acostumbra a los peques a esto… después no hay manera de que pierdan esa necesidad de “pantallearse” a solas en cualquier momento y lugar: les bastará llorar, gritar, mostrarse impertinentes para   que les hagamos caso (es lo que quieren, en realidad, la atención de sus padres) y para que dejen de llorar, gritar, se calmen, … les damos el móvil y… ¡funciona!, pero ¿a qué precio?

 

Evítalo.

La mejor forma de no caer en un vicio es que no exista una primera vez. Y, sobre todo, no te confundas, no es solamente un vicio para el bebé, también para ti, pues es una forma muy fácil de evitar conflictos y conseguir algo de tiempo de tranquilidad.

Los únicos móviles que deben tener los bebés son los juguetes que se mueven: los que giran sobre la cuna, los que dan vueltas por el suelo, las marionetas con las que les entretenemos, …

Ya sabemos, a estas alturas, que la tecnología tiene muchas ventajas, pero, también, muchos peligros. No la pongamos al alcance de los más pequeños e indefensos, evítalo desde el primer momento.

Foto que acompaña a esta publicación: Foto de Aleksandar Kurešević en Unsplash

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