Seguridad infantil

Seguridad infantil.

Quizá hayáis visto por ahí uno de esos mensajes en los que se habla del pasado como el mejor de los tiempos: antes jugábamos en la calle, chupábamos el mismo caramelo que nuestros abuelitos, no sabíamos ni siquiera lo que era una sillita de retención infantil,… antes todo era más fácil.

Puede que sí. Quizá todo era más sencillo, incluso mejor, mientras no hubiese ningún problema, claro.

Hace veinte años los niños viajaban en los automóviles sin llevar siquiera un cinturón de seguridad abrochado. De hecho, en los asientos traseros no existían los cinturones de seguridad.

Hace veinte años mi hijo mayor tenía 2 añitos. Era un niño muy guapo, tranquilo y cariñoso. Cuando íbamos en el coche le encantaba colocarse entre los dos asientos delanteros para mirar como conducíamos (quizá ya estaba tratando de aprender a conducir, ¡siempre le han gustado tanto los coches!).

Aún no llevábamos velocidad, no estábamos todavía circulando; simplemente, en marcha atrás, salía de mi lugar de estacionamiento en batería. Otro vehículo que venía por la calzada pitó y yo frené bruscamente. Mi pequeño perdió el equilibrio y cayó sobre el cambio de marchas. Os podéis imaginar mi angustia, oyendo su llanto, a la vez que le abrazaba y le miraba la cara, la frente, las manos,… ¡ileso!, por suerte, ni un rasguño, apenas el susto. Si esa misma escena hubiese ocurrido a 80, 60, 40, incluso a 20 kilómetros por hora,…

Hace veinte años no había sillas de seguridad infantiles para el coche y hace otros veinte los coches no llevaban cinturones de seguridad. En este caso los cambios son para mejor. Son sistemas de “seguridad”, salvan vidas y no debemos olvidar utilizarlos.

Os dejo un emotivo vídeo: “Abrazar la vida”

http://www.numaniaticos.com/embrace-life/#

Deja un comentario