Embarazo en verano

Embarazo en verano.

El embarazo puede ser una de las épocas más bonitas y recordadas en la vida de una mujer, pero, si surgen dificultades, también puede ser una de las peores.

Cuando empieza la época de calor, cualquier embarazo, por muy bien que se desarrolle, puede ser muy agobiante.

Las mamás gestantes arrastran con ellas más peso del habitual y también una mayor temperatura corporal, si a esto añadimos el efecto que las hormonas tienen sobre su cuerpo, la sensación puede resultar muy agobiante.

El problema, por supuesto, no va a desaparecer, pero unas pequeñas precauciones lo harán más llevadero.

  • Beber mucha agua siempre es necesario, durante el embarazo en verano todavía más.
  • Caminar y nadar de manera suave para realizar algo de ejercicio, evitando, eso sí, las horas de mediodía por ser las más calurosas.
  • Mantener la casa fresca ventilándola a primera hora y por la noche y manteniéndola cerrada en las horas de más calor.
  • ¿Sueles usar abanico? Quizá ahora sea un buen complemento en tu bolso.
  • Otro accesorio que puede ser muy interesante es un spray con agua para refrescarse.
  • Elige ropa cómoda y fresca, adecuada para tu cuerpo. La ropa premamá puede tener unos precios prohibitivos, pero no en Neneco, donde disponemos de ropa de embarazo y lactancia seminueva a precios increíbles  (por  ejemplo: https://neneco.es/tienda/blusa-embarazo-y-lactancia/)
  • Y, por supuesto, zapatos cómodos y bien ventilados, ya que los pies suelen hincharse durante estos meses.

 

Es normal que, a pesar de llevar a la práctica todos estos consejos, sigas teniendo mucho calor. Únicamente es preocupante  cuando se produce un golpe de calor, si la temperatura corporal sube por encima de los 39 grados y este síntoma se acompaña de mareos, vértigos o vómitos, sí sería motivo para acudir a urgencias.

Paciencia, el calor pasará, el embarazo también, y la llegada de tu bebé puede compensar esos momentos difíciles.

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