El nombre de tu bebé

El nombre de tu bebé

 

Si estás embarazada te habrás hecho la pregunta.:

¿Qué nombre le pongo a mi bebé?

Seguramente la habréis hecho en pareja. Pues el primer error es la pregunta. Tu bebé no va a ser siempre un bebé; será niño, joven y adulto después y, con suerte, será anciano.

Tendrá que escribir su nombre muchas veces, teclearlo muchas más, escucharlo más aún.

Habrá quien le llame cariño, cielo, amor mío, colega, tía, mami, iaio, … pero muchas veces escuchará su nombre en altavoces, máquinas, teléfonos y grabaciones y también escuchará el sonido de la entonación de su nombre dicho por quien le ame.

Es imposible no ser egoísta al escoger como llamar al bebé cuando nace, es inevitable no pensar en los propios gustos y manías.

Yo tengo mis manías, por ejemplo, no me gustan las cacofonías en los nombres, como podría ser Marta Martínez, Rodrigo Rodríguez, Gonzalo González, … A veces los apellidos tienen esa repetición sonora, pero eso es inevitable. Tampoco me gustan los nombres que significan cosas, como Rosa, Pilar, Hortensia,… (Apunto aquí  mi mayor respeto y cariño para todas las personas con los nombres anteriores; mi reflexión significa, sencillamente, que nunca hubiese escogido nombres de estos tipos para mis hijos)

He sido tradicional y he elegido para mis hijos nombres que se repiten en la familia. Hoy en día los futuros padres soléis pensar en algo más original, pero, por favor, … ¡no os paséis!

Más de una vez, cuando pregunto en Neneco como se va a llamar el bebé que va a nacer tengo que preguntar: ¿cómo? Sí es verdad que yo no cuento, porque soy un poquito “dura de oído”, pero plantearos si eso va a pasar muy a menudo, ¿cuántas veces tendrá que repetir su nombre vuestro hij@?, ¿cuántas veces tendrá que deletrearlo?

Hay muchas parejas cuya lengua materna es diferente, cada uno habla un idioma y, a veces, se comunican en una tercera lengua. Esto complica las cosas: ¿el nombre en español?, ¿en inglés?, ¿en francés? Por mi parte pienso que hay que dar prioridad al país donde va a vivir el nuevo miembro de la familia, aunque quizá no viva siempre en el mismo lugar, pero al menos, sabemos donde vivirá en un futuro próximo.

Otro tema en el que no es fácil acertar es precisamente en la originalidad del nombre: probablemente lo sabréis cuando el peque empiece a ir al cole.

Y después hay situaciones que no podemos prever. Hace ya muchos años, una amiga mía puso a su hija el nombre de Maya. Cuando la niña ya iba al colegio se pusieron de moda en la tele unos dibujitos sobre la abeja Maya (quizá vuestros padres los hayan visto alguna vez), no hace falta que os explique nada más, ¿verdad? Fue desafortunado, pero imprevisible. Eso sí, si lo consideras previsible, evítalo.

No voy a incluir aquí la típica lista de nombres de bebé, o de persona, como prefiero yo pensar.

Solamente voy a daros un consejo, el único que me parece importante. Si un día tu hij@, al crecer, quizá en la infancia, quizá de joven o quizá en su madurez, te pregunta porqué escogiste su nombre, que puedas darle un motivo, un motivo que incluya tu amor hacia él.

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