Segunda mano, … o ¿segunda oportunidad?

Segunda mano.

¿Segunda mano? ¿O segunda oportunidad?

Hace ya más de tres años que nació Neneco.

Quizá alguno de quienes ahora estéis leyendo estas líneas también leeríais aquella frase que aparecía en nuestra primera página web: “Neneco nace en familia, en una familia preocupada por el medio ambiente”

Así sigue mi familia, preocupada por el medio ambiente; por el medio ambiente y también, y cada vez más, por las personas que vivimos en esta loca sociedad.

Forma parte de nuestro día a día que vengan papás cargados con sus artículos de bebé que quieren vender.

A veces vienen padres con esas ropitas de marca carísimas, talla 0, que el bebé sólo ha lucido en una ocasión, ya que no se le ocurrió otra cosa que crecer y, al mes siguiente, ya no le servían. Es una pena. Quizá algunas de estas personas se arrepientan de haber gastado esas grandes cantidades de dinero en artículos que apenas han sido útiles, sobre todo si ahora su situación económica ha empeorado.

En algunos casos son personas que sólo pretenden dar una segunda oportunidad a las cosas (“que alguien las aproveche”). Estos son de los nuestros: se dejan aconsejar en los precios, aceptan las normas, traen sus cosas en condiciones dignas para que las utilicen otros bebés y, ante la duda de si algo es útil o no, nos consultan y llevan lo que no sirve para nadie al ecoparque.

A veces vienen personas que parecen sentirse ofendidas cuando se les dice la cantidad que van a sacar por sus cosas. “Para eso lo tiro”. Estos no son de los nuestros. ¿Vas a tirar algo que es útil todavía? ¿Algo que otras personas podrían aprovechar? Nada más que decir sobre las personas egoístas. Aunque, mal que les pese, tenemos vecinos que se dedican a rebuscar en los contenedores y sacar provecho de aquello que tiran los egoístas.

En ocasiones, quienes se acercan cargados consideran que vender sus artículos no es tan rentable como ellos pensaban. “Para eso lo regalo. Yo no tengo problemas de dinero”. Me parece estupendo. Me alegro por vosotros. ¡Enhorabuena! Estos también son de los nuestros. Si conoces a alguien a quien le pueda resultar útil lo que vas a traernos, ¡regálaselo! Si no conoces a nadie, no es difícil que tengas cerca una parroquia, un grupo solidario o uno de estos rastros que recogen de todo. Quizá incluso en tu zona tengas vecinos “revisa-contenedores”, ellos seguro que le sacan partido si se lo regalas.

Pero, a este último grupo hay algo que quisiera decirles. En la situación actual hay familias que necesitan ayuda y la reciben de las diferentes instituciones y organizaciones, pero también hay muchas a las que no les llega esta ayuda y que lo que necesitan es comprar muy muy barato.

Hace poco una mamá me confesaba: “en la parroquia me han dicho que no me pueden ayudar porque yo aún puedo pagar mis facturas”. El problema es que sólo pueden pagar las facturas. Con dos niños, el mínimo salario no les da para más.

En la situación actual hay muchos padres y madres trabajando con sueldos ridiculos que necesitan comprar en tiendas de segunda mano lo que a otros padres y madres ya no les resulta útil.

Me encantaría que nadie tuviese problemas económicos. Que todos tuviésemos suficiente para una vida digna, que pudiésemos mantener a nuestros hijos con nuestro trabajo.

Sería feliz si quienes comprasen y vendiesen artículos de sus bebés en Neneco lo hiciesen sólo por el medio ambiente, por reducir, reutilizar y reciclar. Pero mientras esto no sea así y, por desgracia, quizá no lo sea nunca, espero que cada vez haya más papás sin problemas económicos que piensen que vender sus cosas a un precio justo también es una forma de ayudar a los demás.

Gracias a todos los que os acercáis a Neneco a traer vuestras cosas.

Gracias a todos los que os acercáis a Neneco a comprar vuestras cosas.

Gracias a todos los que os acercáis a Neneco a comprar en nuestra tienda online.

Gracias a todos los que nos leéis y nos recomendáis.

Sin vosotros y vuestra confianza, Neneco no sería posible.

 

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