A la moda

A la moda.

 

 

Os presentamos a Maniquí, el nuevo ayudante de Neneco.

En Neneco, Maniquí tiene una misión, nos ayudará a vender la ropita de bebé.

Maniquí no tiene sexo (de verdad, no tiene, lo hemos comprobado con un detenido examen visual), por eso se llama Maniquí, por eso y también porque lo es, evidentemente, como podéis ver, Maniquí es un maniquí. Ya se sostiene de pie casi solito, pero aún no camina….

También es evidente que Maniquí no tiene cabeza y, por si no os habéis dado cuenta, le encanta ir a la moda. No sabemos si le encanta ir a la moda porque no tiene cabeza o le gusta simplemente hacer lo que hacen todos o cuando quiere comprarse ropa sólo encuentra en las tiendas lo que está de moda.

La cuestión es que Maniquí no vino solito a Neneco, nos lo trajo una buena amiga (gracias Mireia) y, una vez aquí, encontró unos pantalones rotos, ¡a la última moda! Maniquí no pudo evitar la tentación de ponérselos. Ya ves, rotos, estas criaturas,… es lo que pasa al no tener cabeza…

Así que ahora en Neneco estamos un poco perdidos: ¿romper?, ¿o no romper?, ese es el dilema.

Nos asalta frecuentemente la tentación de romper todos los pantalones que traéis y, a continuación, como estarán más a la moda, subirlos de precio. ¿Qué os parece? Quizá no es tan mala idea….

Claro que, hasta ahora, cuando veíamos una prenda con un roto, descosido, manchita, o cualquier otro defecto, por pequeño que fuese, se rebajaba o se retiraba de la venta, pero…. ¿qué hacemos?…. ¡¡¡¡La tentación de romper es tan grande!!!!

Necesitamos vuestros consejos, por favor, ¿seguimos la moda?, ¿seguimos la lógica?, ¿seguimos la costumbre?… ¿Por dónde seguimos?

 

 

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